Después de tener un hijo, y llegado el momento de volver a la rutina laboral, son muchos los trabajadores que tienen dudas sobre cuáles son sus derechos para conciliar el cuidado de sus hijos y su trabajo.

Gracias a Ley 39/1999 de 5 de noviembre, que promueve la conciliación de la vida laboral y familiar, y tras varias modificaciones de la misma, hoy en día, los padres y madres trabajadoras, tienen a su disposición algunas herramientas para conciliar ambas facetas. Así, tras nacer el bebé, los trabajadores pueden unir la baja por maternidad con el permiso de lactancia, o reducir la jornada laboral. También pueden coger una excedencia, con derecho a reserva del puesto de trabajo.

Otro derecho importante, en los nueves meses posteriores al alumbramiento o cuando el trabajador se encuentra en reducción de jornada (en este último caso también los hombres), es el de poder recuperar su puesto de trabajo si una empresa le despide injustificadamente.

Derechos para conciliar vida laboral y profesional

Ausencia por lactancia.- Hasta los 9 meses de edad, la madre trabajadora puede ausentarse de su puesto de trabajo una hora, que puede dividir en dos fracciones. Este tiempo se puede ver incrementado en caso de partos múltiples. Además, es posible sustituir esta hora por una reducción de jornada de media hora, o bien acumularse en jornadas completas, siempre y cuando así esté recogido en el convenio colectivo, o se haya acordado con la empresa.

En caso de que, durante dicho periodo de lactancia, exista un riesgo para la madre, se puede solicitar un cambio de puesto, y de no ser factible, cabría la posibilidad de suspender el contrato y pasar a cargo de la Seguridad Social, percibiendo el 100% de la base reguladora y hasta los 9 meses de edad del niño.

Reducción de jornada.- Hasta los 12 años del menor y con la reducción salarial correspondiente. El trabajador puede elegir la jornada laboral que más se adecue a sus necesidades. La única excepción, es que, en el caso de que dos o más trabajadores soliciten una reducción de su jornada que dificulte el funcionamiento normal de la empresa, ésta puede limitarlo siempre que lo justifique.

Por otra parte, se puede ampliar esta reducción de jornada en los casos de enfermedad del menor, que requieran hospitalización o tratamiento médico continuado, hasta que cumpla 18 años.

Excedencia.- Después del nacimiento de un hijo, los trabajadores tienen derecho a solicitar un periodo de excedencia de una duración no superior a los tres años para atender a su hijo, ya sea natural, adoptado, o estar en una situación de acogimiento. Durante el primer año tendrá derecho a la reserva de su puesto de trabajo, pero pasado ese tiempo, será en un puesto de trabajo del mismo grupo profesional o categoría equivalente. En el caso de un trabajador con familia numerosa, esa reserva del puesto se amplía hasta los 15 meses, si es de carácter general, y hasta los 18 meses si se trata de categoría especial.

CONCLUSIÓN

Desde esta perspectiva, parece que legalmente existen herramientas para conciliar vida familiar y laboral. Sin embargo, la realidad es que, en muchos casos y especialmente para las mujeres, resulta muy complicado, convirtiéndose en un freno en su carrera profesional.

A mi modo de ver, la única forma de progresar es a través de la racionalización de los horarios, la flexibilidad y el teletrabajo. De tal forma, que los trabajadores que quieran conciliar no tengan que diferenciarse del resto. Y para ello es necesario un cambio de mentalidad en nuestra sociedad, así como políticas empresariales que favorezcan dicha conciliación de forma natural y no impuesta.