Claudia Curiel explica en “El Derecho” que este régimen de visitas no es solo un derecho exclusivo de los progenitores, y en la actualidad alcanza también a otros familiares, pudiendo fijarse a favor de abuelos, tíos e incluso de otros allegados, como parejas de los progenitores que hayan desarrollado una relación con el menor, o incluso a favor del que durante años haya sido considerado padre biológico, aunque se descubra que realmente no lo es.