En el año 2005, España se convirtió en el tercer país del mundo, solo por detrás de Países Bajos y Bélgica, en legalizar el matrimonio homosexual. Catorce años más tarde, cabe preguntarse qué reformas se han producido desde entonces y el impacto real que tienen en la vida de las personas del colectivo LGTBIQ (lesbianas, gais, trans, bisexuales, intersexuales y queer).

[Artículo publicado originalmente en La Voz de Galicia]