El seis de mayo del año en curso un Juzgado de Primera Instancia de Madrid dictó Sentencia atribuyendo a nuestra clienta la guarda y custodia exclusiva de sus tres hijas menores junto con el derecho de uso del domicilio familiar. 

Asimismo, se fijó a cargo del padre el deber de abonar una pensión alimenticia de 900€ mensuales por hijo (total 2.700€), el cien por ciento de gastos de escolaridad y seguro médico privado, así como una contribución a los gastos extraordinarios en la proporción 90% el padre, 10% la madre.

La juzgadora tuvo en cuenta el puesto laboral del demandado y su renta para declarar como probado que “ la entidad de tal retribución salarial solo podría entenderse como reflejo de una extensa jornada laboral que excedería de los parámetros ordinarios”. 

“Pese a que se afirma que ha existido un reparto de roles dentro de la familia, solo refiere en su escrito la parte demandada implicación diaria del padre en los traslados al colegio por la mañana”

Lo cierto es que el demandado tiene una extensa jornada laboral, viajes al extranjero por trabajo, así como una escasa dedicación al día a día de sus hijas más allá de llevarlas por la mañana al centro escolar.

La juzgadora asimismo expone que toma en especial consideración el dato de tratarse de una familia numerosa, precisamente por la dedicación que ello supone para el custodio y siendo coherente con que haya sido la progenitora quien ha demostrado haberse dedicado a sus hijas.