Los delitos estrechamente ligados a las nuevas tecnologías son figuras jurídicas que, por novedosas, deben delimitarse a través de los tribunales. Este es el caso del delito de stalking, que consiste en una serie de actos de acoso de distinta naturaleza de forma continuada, insistente y reiterada, la falta de consentimiento de la víctima y la alteración grave del desarrollo de la vida cotidiana de la misma.

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