En los últimos días, tanto los medios de comunicación como —y principalmente— las redes sociales se han hecho eco de la sentencia del Tribunal Supremo que “establece” que una empresa no puede modificar unilateralmente la elección de las vacaciones por parte de los trabajadores. La resolución de la Sala de lo Social del Alto Tribunal, fechada el 7 de enero de 2020, confirma y da la razón a un colectivo de 161 trabajadores fijos discontinuos que trabajaban para la Universidad de Málaga, aunque contratados por una empresa privada que había modificado unilateralmente la forma de elección de los periodos vacacionales que tradicionalmente existía en la misma.

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