Teniendo una orden de alejamiento ¿puedo acercarme a la víctima con su consentimiento?

 La respuesta a esta pregunta es clara: NO. Aún con el consentimiento de la víctima la persona que debe cumplir con la medida de alejamiento no podrá acercarse a la misma, ya que, estaría cometiendo un delito adicional, el de quebrantamiento de la medida cautelar, y ello, como hemos dicho, aun mediando el consentimiento de la víctima.

Esta cuestión ya ha sido resuelta por el Supremo en su Sentencia 1065/2010 de 26 de noviembre, según la cual el hecho de que una víctima de violencia de género dé su consentimiento a su pareja para que quebrante una orden de alejamiento se debe entender siempre dentro de un contexto «intimidatorio innegable» y de falta de autoestima de la víctima «consustancial a los episodios prolongados de violencia doméstica», razón por la cual la persona sobre la que pese una medida de este tipo no podrá acercarse a la víctima ni con su consentimiento.

Asimismo, el Pleno no Jurisdiccional del Tribunal Supremo, de 25 de noviembre de 2008 estableció que no es causa de extinción de la pena por el delito de quebrantar una Orden de Protección, ni el perdón de la víctima, ni el consentimiento de ésta a la reanudación de la relación con la persona respecto a la que se dispuso la medida de alejamiento. Aunque dicho Acuerdo sólo se refiere a la Orden de Protección como medida cautelar, debe entenderse igualmente aplicable cuando la Orden de Protección viene dada en virtud de una pena y así lo vienen aplicando en la práctica los Juzgados de Violencia y de lo Penal.

¿Qué consecuencia tendría el acercamiento a la víctima?

Para la persona que tiene que cumplir con la medida de alejamiento la consecuencia sería que estaría cometiendo un delito adicional, el delito de quebrantamiento de condena o medida cautelar previsto y penado en el artículo 468 del Código Penal, pudiéndose castigar con penas de prisión de hasta un año.

¿Está la victima cometiendo un delito si consiente por propia voluntad el quebrantamiento de la orden de alejamiento?

La cuestión no está de ninguna manera resuelta de forma unánime por los Tribunales, puesto que un sector opina que la víctima cometerá también delito de quebrantamiento y otro sector opina que no comete delito alguno.

De esta forma, algunas Audiencias Provinciales consideran que la persona que consiente el acercamiento debe considerarse como coautora del delito de quebrantamiento, al haber sido cooperadora necesaria o, inductora, dado que, en tal caso, el motivo de realizar la conducta es, precisamente, la autorización por parte de la víctima. Sin embargo, otras Audiencias consideran que no puede exigirse responsabilidad a la víctima que consiente, toda vez que no es ella sobre la que pesa la prohibición.

¿Y si el encuentro es fortuito?

En tal caso la falta de dolo excluiría la comisión del delito de quebrantamiento de condena, que es un delito esencialmente doloso. En este caso se tomará en especial consideración todos los elementos periféricos que concurran: si se fue de forma inmediata del lugar, si se trataba de un lugar poco frecuentado, si hubo contracto visual o acercamiento físico…

Conclusión

La medida consistente en la orden de alejamiento (ya sea de comunicación, de residencia o de aproximación) se adopta cuando es necesario proteger la integridad física o moral de la víctima, razón por la cual debe ser estrictamente cumplida por ambas partes, ya que los bienes jurídicos que está llamada a proteger son extremadamente vulnerables y esa es la razón por la cual ni con la autorización de la víctima se permite su quebranto.

Lara Sánchez, asociada